martes, 5 de marzo de 2013

IMPLICANDO... AL REY JUAN CARLOS


Es de dominio público que el reinado de Juan Carlos I no atraviesa por su mejor momento. A los escándalos de corrupción que sacuden a la Casa del Rey y las peticiones de abdicación realizadas desde el PSC, se suma el delicado estado de salud del Monarca. Don Juan Carlos pasa estos días en el hospital La Milagrosa por una nueva intervención quirúrgica.
Analizando algunos de los comentarios surgidos tras la operación, es posible descubrir algunas implicaturas conversacionales. Si bien parecen inocentes declaraciones en las que uno puede pensar que tiene toda la información posible, cuando nos paramos a pensar en ellas observamos lo siguiente:
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno: “He visto al Rey muy animado y muy bien… y por ello se ha mostrado convencido de que se recuperará muy pronto”.
S.M. la Reina Sofía: “El Rey se está recuperando muy bien y seguramente caminará un poco esta noche”.
Tanto en las afirmaciones del presidente como de la Reina hay una presencia constante de implicaturas escalares, que, dentro de las implicaturas conversacionales generalizadas, incumplen la máxima de no dar toda la información que se requiere para el propósito de la conversación.
Pues bien, estados de ánimo (animado, convencido) y adverbios de tiempo (pronto) y probabilidad (seguramente). Todo matizado con un cansino “muy”. ¿Por qué ser tan hiperbólicos? ¿Por qué llevar al extremo dos oraciones sobre la recuperación del Rey? Esa insistencia en utilizar lo que los ingleses llaman extreme adjectives nos quiere decir, o bien que es cierto que el jefe del Estado se restablece a marchas forzadas, o bien que, si no se utilizasen estos superlativos, el receptor, esto es, los millones de españoles pendientes del futuro de la Monarquía, comprendería lo evidente: que no solo físicamente, sino anímicamente, don Juan Carlos no se encuentra todo lo bien que precisaría un jefe de Estado en funciones.
No se da la evidencia, se prefiere la frase hecha, la hipérbole. La implicatura escalar sirve aquí para calmar los vientos de abdicación que soplan por el panorama mediático de hoy.

Escrito por: Fran Giménez

No hay comentarios:

Publicar un comentario