sábado, 9 de marzo de 2013

Cuatro apuntes sobre el matrimonio homosexual (Luis del Pino).


Ayer (por el 3 de marzo), el ministro de Interior hizo unas declaraciones absurdas sobre el matrimonio homosexual, a las que inmediatamente se ha respondido con descalificaciones del ministro no menos absurdas, por parte de los defensores del matrimonio homosexual.
Permítanme unos cuantos apuntes sobre el tema, porque me parece que el nivel del debate es francamente penoso.

1) ¿Qué derechos tienen los homosexuales?
Aunque todos solemos recurrir a esa forma abreviada de hablar (derechos de las mujeres, derechos de los murcianos, derechos de los castellanohablantes), se trata simplemente de una abreviatura. Y esas abreviaturas son peligrosas cuando se las toma en sentido literal, porque conducen a la imposición de normas discriminatorias.
Los "derechos de los homosexuales" no existen, como tampoco existen los "derechos de los heterosexuales". Y no existen por la misma razón que no existen los "derechos de los negros" o los "derechos de los blancos": porque suponer la existencia de derechos inherentes a la raza constituiría, en sí mismo, la plasmación de una diferencia por origen racial.
Lo único que existe son los "derechos de las personas", que le corresponden a toda persona por el simple hecho de ser persona, no por lo que esa persona sea.
2) ¿Se trata de un tema privado? ¿Se trata de una cuestión moral?
En el debate sobre el matrimonio homosexual, frecuentemente encuentro repetido el argumento de que quién es nadie para decir si deben o no casarse las parejas homosexuales o para imponer una determinada concepción moral del matrimonio. Pero se trata de otro equívoco más.
Lo que se debate no es cómo elige cada uno su vida sexual. Eso es un tema privado y a nadie se le impide hoy en día vivir con una señora, o con un señor, o con tres de cada sexo.
Tampoco es un debate semántico sobre a qué "llama" cada uno matrimonio. Por la sencilla razón de que a mí nadie me impide irme a vivir con dos señoras y llamar YO a eso matrimonio o referirme a cada una de ellas diciendo "una de mis esposas"
El problema real no es a qué se LLAMA matrimonio sino a qué se RECONOCE jurídica y socialmente como matrimonio. Es decir: quién puede optar a ventajas fiscales, pensiones, adopción, etc.
Por tanto, no es en absoluto un tema privado ("Deja que YO me case con quien quiera"), sino un tema completamente público ("Quiero que LA SOCIEDAD me reconozca mi matrimonio, con todos los efectos jurídicos y económicos correspondientes").
En consecuencia, es un tema que afecta a toda la sociedad, porque reconocer una ventaja fiscal o un disfrute de pensión implica que el resto de la población tiene que asumir el coste correspondiente.
Así que por supuesto que el tema del matrimonio homosexual puede, y debe, ser discutido por la sociedad, como puede y debe ser discutido el tratamiento que se le da al matrimonio heterosexual o al poligámico.
3) Para los que quieran debatir en serio sobre el tema
Para los que quieran debatir en serio sobre el matrimonio homosexual, y enterarse de cuáles son los conceptos que se ventilan, adjunto aquí el enlace a los artículos que en su día escribí sobre el debate vivido en torno a este tema en California. Se trata de un debate interesantísimo y que plantea cuestiones importantes sobre cuál es la definición de "derecho" y sobre cuáles son los límites (si es que existen) de la voluntad popular en una democracia.

4) Tres preguntas a modo de resumen
Pregunta para un bando: ¿por qué habría que legalizar el matrimonio homosexual y no el matrimonio poligámico?
Pregunta para el otro bando: ¿por qué a una pareja heterosexual estéril sí se le puede dar tratamiento jurídico de matrimonio y a una pareja homosexual no?
Pregunta para los dos bandos: en una democracia, ¿quién decide qué es un derecho y qué no lo es, y cómo lo decide?
RELACIONES DE SENTIDO
1 – “Aunque todos solemos recurrir a esa forma abreviada de hablar”: Presupone que, como nombra a continuación, cuando hay un tema polémico, casi todo el mundo utiliza una serie de términos que, según el autor, son abreviaturas de lo que sería el término correcto.
2 – “Los "derechos de los homosexuales" no existen, como tampoco existen los "derechos de los heterosexuales". Y no existen por la misma razón que no existen los "derechos de los negros" o los "derechos de los blancos"”: Estas frases entrañarían que  en el mundo hay homosexuales, heterosexuales, negros y blancos y que cada cual tiene unos derechos por ser persona y no por su raza, orientación sexual, etc.
3 – “, no es en absoluto un tema privado”: Es una contradicción ya que supone que es un tema público.
4 – “…en su día escribí sobre el debate vivido en torno a este tema en California”. : Esto entraña que en su día también hubo un debate y una polémica sobre el matrimonio homosexual en California y que, como aquí, se discutieron los mismos aspectos.
5 – En el último punto “Tres preguntas a modo de resumen” el autor da por hecho, que el tener un pensamiento u otro entraña que se deban formular esas preguntas a sí mismos para buscar sentido al pensamiento contrario. Estas preguntas entrañan que unos piensan de esa manera y los otros de otra.
ACCIONADORES PRESUPOSICIONALES
Verbo implicativo: “suponer la existencia de”
Verbo de cambio de estado:”solemos repetir”
Verbo iterativo: “encuentro repetido”
Cláusulas temporales: “hoy en día”
Cláusulas de relativo no restrictivas: porque suponer la existencia de derechos inherentes a la raza constituiría, en sí mismo, la plasmación de una diferencia por origen racial”.

Carlos García Tejedor.

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